Pulso Pediátrico con la Dr Michel; Reflujo

Dr Michel Feliz

Bebes vomitones

bebes

Prácticamente todos los días como pediatras nos encontramos con una importante participación en la consulta de padres sumamente preocupados por los constantes vómitos de sus [email protected] En los encuentros sociales,  si conocemos a un padre o madre reciente, es casi seguro que los escucharemos contar de todos los cambios de ropa con los que andan, y que no pueden casi lucir su hermosa ropa porque siempre esta [email protected]

Uno de los dolores de cabeza nuestros, es recibir como pacientes a  lactantes cuyos padres o tutores en su desesperación recurren a cuánto método loco le “cuenten” y peor aún, se autorizan a cambiar constantemente la “leche” y/o a una introducción prematura de alimentos o sustancias, que en vez de ayudar, desarreglan.

Es por eso que hoy nos motivamos a hablarles un poquito de lo que es el Reflujo gastroesofágico, el cual no es más que el paso del contenido estomacal al esófago (órgano tubular que conecta la cavidad oral con el estómago). Otros conceptos que debemos separar se ubican en  la diferencia entre regurgitación y vómitos, la cual radica especialmente en que la primera se realiza sin esfuerzo y no suele presentarse de manera explosiva, aunque en grados variables de intensidad. Sabiendo esto,  podemos compartir que la regurgitación ocurre normalmente en cualquier individuo sano de forma esporádica, y especialmente en el 75% de los lactantes a los 4 meses y en un 15% a los 7 meses, respectivamente.

En la mayoría de los casos estos vómitos y/o regurgitaciones obedecen  a la relajación transitoria del esfínter esofágico inferior (abre y cierra), no compromete la salud del paciente, no se afecta la ganancia de peso y produce molestias menores o ninguna, en cuyo caso, el reflujo gastroesofágico (RGE) se considera  fisiológico o normal (en ocasiones llaman a los lactantes vomitadores o regurgitadores “felices”). Este tiene entonces su edad de máxima expresión entre al 4º mes de edad y se resuelve espontáneamente entre los 12-18 meses.  Debe desbaratarse la SOBREALIMENTACIÓN (lo llenan demasiado como si nunca hubiera comido), que puede llevar  los episodios de vómitos o regurgitaciones.

Por su parte, la ENFERMEDAD por reflujo gastroesofágico (ERGE)  se define como el flujo retrógrado  del contenido gástrico hacia el esófago (RGE), sin esfuerzo,  que produce síntomas o complicaciones, y es frecuente en niños y adolescentes.

Pero lo que angustia en verdad, aparte de que pueda comprometer la salud del bebé, es saber que podemos hacer para ayudarlos y ayudarnos en una situación que a veces puede resultar incómoda y desesperante, así que aquí resumimos las recomendaciones más prácticas e importantes:

  1. Consulte con su pediatra (OBVIO), es la persona capacitada de primera línea para decirle si su bebé padece de un RGE fisiológico (en cuyo caso no amerita ningún tratamiento),  verificar su estado de salud e identificar  si es necesario valorar la realización de pruebas complementarias  (analíticas, estudios como radiografías, monografías, Phmetría, entre otros) que le permitan diferenciar  de otros diagnósticos que puedan poner en peligro al paciente. También considerará la posibilidad de su referimiento a un gastroenterólogo pediatra como acompañante en el manejo.
  2. Evite cambios innecesario de fórmulas infantiles, así como la introducción de compotas, cereales o cualquier otro alimento, de manera precoz sin la autorización del profesional pertinente, los cuales muchas veces no son tolerados aún por el bebé  y pueden conllevar a alergias o intolerancias posteriores.
  3. posición o existe una posición ideal para el bebé. Sin embargo¸ para evitar la Muerte Súbita del lactante, la más recomendada es decúbito supino (boca arriba), recuerde no poner ningún elemento alrededor de su bebé cuando este en la cuna.  En  lactantes mayores de un año la posición aún no ha sido muy estudiada por lo que se puede recomendar que sea con una elevación de la cabeza, como en los adultos.
  4. Esté pendiente a signos de alarma como son: irritabilidad, rechazo a los alimentos, atragantamiento, inicio de los vómitos antes del primer mes o luego de los 6 meses de edad, vómitos biliosos (verdosos), vómitos o evacuaciones negruzcas, poca ganancia o pérdida de peso, deshidratación, distención y/o dolor abdominal, fiebre, convulsiones, entre otros.
  5. Sea paciente y abierto, para poder contemplar la forma de hacer el “problema” más llevadero.
  6. Por último y no menos importante, sea OBEDIENTE, con las indicaciones del profesional de la salud a su cuidado, al final todos perseguimos lo mismo, que es bienestar integral de nuestros pacientes, trabajemos unidos y no en competencia.

Espero les pueda ser de provecho, andemos con nuestro baberito,  y cuando veamos un padre o madre desesperado y molesto con este tema, brindemos una sonrisa y orientación, que de alguna manera ayudamos.

Dios me los bendiga!

Fuentes: revisión de la North American Society for Pediatric Gastroenterology, Hepatology and Nutrition (NASPGHAN) Anual Meeting (Washington, D.C, octubre de 2015), el European Society for Paediatric Gastroenterology, Hepatology and Nutrition (ESPGHAN) 49th Annual Meeting 2016 (Atenas, Grecia, mayo de 2016) y la Digestive Diseases Week 2016 (San Diego, California, mayo de 2016).

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