
Acicate para el Codia 1 de 2
En la dimensión histórica de una institución gremial que reúne aproximadamente a 50,000 mil profesionales, el Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (CODIA) está llamado a realizar una profunda reflexión sobre su presente y, especialmente, sobre el papel sustantivo que debe desempeñar en el futuro de la República Dominicana.
El CODIA constituye un activo estratégico para el desarrollo nacional, la movilidad social, la transformación tecnológica que debe ser revelado y entendido en verdadera magnitud. Y es en esencia que el porvenir de este gremio no puede seguir dependiendo únicamente de la administración de una institución.
El próximo lustro 2026-30 presenta nuevos escenarios económicos, tecnológicos, territoriales y ambientales que demandan una institución capaz de trascender la función tradicional de colegiatura y convertirse en un verdadero centro de pensamiento y, en el recipiente por excelencia de la prospectiva profesional de sus miembros, articulando una agenda sustantiva y con visión de futuro.
En ese contexto, la nueva Presidencia que inicia el próximo 14 de agosto para el período 2026-2027, encabezada por el arquitecto George Richardson, representa la llegada de sangre nueva, con una visión integral, actualizada y renovadora sobre los intersticios de una institución que requiere de visión, estrategia, renovación y capacidad para anticipar los cambios.

El próximo presidente ha logrado concitar el respaldo de ministros, instituciones del Estado dominicano, gobiernos locales y líderes gremiales de diferentes regiones del país, así como de personalidades vinculadas al desarrollo. Este sostén refleja el interés de impulsar una transformación institucional que permita al CODIA fortalecer su identidad profesional, renovar sus mecanismos de gestión y ampliar su capacidad de incidencia.
Richardson plantea una agenda de renovación institucional basada en la modernización de los servicios, el fortalecimiento de la capacitación profesional, la defensa del ejercicio ético, la innovación tecnológica y la descentralización gremial. Asimismo, propone estrechar la relación con el Estado, la academia y el sector productivo en cada una de las 10 regiones únicas de planificación.
Su propuesta combina experiencia gremial, ha sido (dos veces) secretario general de la institución, y una reconocida vocación de servicio, elementos que configuran un liderazgo que debe ser orientado a transformar y modernizar el Colegio, reposicionándolo como un actor fundamental en las grandes decisiones nacionales vinculadas al territorio, la infraestructura, el ordenamiento y el desarrollo sostenible.
Hay quienes ya opinan que, para lograr la transformación sistémica del CODIA, la nueva Presidencia debe trascender la gestión administrativa tradicional y asumir una estrategia integral de planificación, sustentada en objetivos, indicadores y resultados. Si, es que esta nueva ola debe convertirse en un acicate para impulsar una agenda de renovación institucional que permita adecuar sus estructuras administrativas, académicas y gremiales a las exigencias del siglo XXI, claro con la adecuada transparencia.
El desafío será convertir esta visión en resultados concretos y proyectar al CODIA como una institución no solo moderna sino contemporánea, influyente y protagonista del desarrollo sostenible dominicano. Ahí que la imperiosa modificación y actualización del marco de la Ley No. 6160 que sustenta al CODIA debe ser reiniciada como parte de una discusión amplia, participativa y responsable, orientada a fortalecer su legitimidad, eficiencia, transparencia y capacidad de respuesta ante los desafíos nacionales.
La institución también tiene el desafío de recuperar prestigio y fortalecer su capacidad de interlocución con el Estado, el sector privado, las universidades y la sociedad civil. Su condición de órgano consultivo oficial debe traducirse en propuestas aplicables sobre vivienda, infraestructura, movilidad, agua, energía, ciudades, territorio y desarrollo sostenible y en tomar en cuenta el factor humano de sus miembros.
Para alcanzar esta transformación resulta fundamental salir de las oficinas climatizadas, ir al territorio, interactuar en las gradas y poner el estetoscopio en el corazón de los codianos.
De igual manera y más allá de los habituales planes de trabajo o de gestión, es necesario configurar una Estrategia de Desarrollo CODIA 2027-30, así como la constitución de una mesa consultiva de múltiple hélice, Integral y ampliada con los grupos de interés, propiciando el análisis multidisciplinario, intersectorial y objetivo del panorama actual y prospectivo del sector, anticipando tendencias, riesgos y oportunidades, y resignificando al CODIA no solo como gremio sino como un entorno vital del país.
Elmer González




