Opiniones

La actual situación de agua potable se parece salida de la trama narrada en la película mexicana #LaDictaduraPerfecta.

Por Yassir Feliz

Por años, en un pueblo, se genera una crisis medioambiental, provocando una protesta provincial y hasta impulsa un intento de protesta virtual municipal contra una empresa que muchos señalan como culpable. A una zona de un barrio no le llega, durante dos semanas, agua potable. De repente, un sabotaje en los cables eléctricos deja fuera de servicio la electrobomba que abastece de agua a todo el municipio y la preocupación ya es otra: ahora la prioridad es el agua.

Entonces aparecen camiones distribuyéndo agua por todos los barrios, el problema medioambiental se olvida y las redes sociales se llenan de fotos, videos y agradecimientos para quien dona el agua.

Jamás sabremos si ha sido una simple coincidencia o alguien entendió que, si se «ayuda» a agudizar la crisis de agua, llega con la solución e impone una narrativa a su favor termina convertido en héroe.

Mientras tanto, el villano va triunfando. El pueblo olvida su lucha. Y lo promueve como el héroe que apareció en medio de una crisis que «ayudó» a resolver.

No me malinterpreten. Jamás piensen que hablo de Cabral, ni de la empresa cuyo nombre coincide con el apellido de don Papo, el extinto esposo de mi agradable profesora Olmeda Acosta. Sería una coincidencia demasiado perfecta. Además, esas cosas solo pasan en las películas mexicanas.. ¿verdad?.

Wellington Pérez

Egresado como periodista de la Escuela de comunicación de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Cuatriboliao, Minoso y más Cabraleño que una Cachua o una Viejaca.

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