
Diez años de promesas: la cronología de los planes de tránsito que no lograron ordenar Barahona
De acuerdo con una publicación oficial realizada el pasado 24 del mes en curso, la Alcaldía de Barahona y la Asociación de Comerciantes de Barahona (ASACOMERBA) han suscrito un acuerdo estratégico. Este plan conjunto tiene como objetivo principal el ordenamiento del comercio local y la optimización del espacio urbano
De acuerdo con una publicación oficial realizada el pasado 24 del mes en curso, la Alcaldía de Barahona y la Asociación de Comerciantes de Barahona (ASACOMERBA) han suscrito un acuerdo estratégico. Este plan conjunto tiene como objetivo principal el ordenamiento del comercio local y la optimización del espacio urbano.
Por Wellington A Pérez| Pulso del Sur
Barahona, R.D. — Cada cierto tiempo, las autoridades anuncian un nuevo plan para organizar el tránsito en Barahona. Cambios de dirección en calles, recuperación de espacios públicos, prohibición de estacionamientos, nuevas señalizaciones, fiscalización y campañas de educación vial forman parte de un discurso que se ha repetido durante años.
Sin embargo, la realidad cotidiana continúa siendo la misma: vehículos estacionados sobre aceras, motocicletas circulando en ambas direcciones, doble fila frente a comercios y escuelas, congestionamientos en las principales intersecciones y escasa fiscalización.

Una revisión de archivos periodísticos y documentos públicos realizada por Pulso del Sur evidencia que, desde 2016 hasta la fecha, las autoridades han presentado al menos cuatro grandes iniciativas de reorganización vial, sin que ninguna haya logrado consolidarse como una política permanente. (AlMomento.net)
2016: el plan que prometía cambiar la movilidad de Barahona
El 29 de julio de 2016, la entonces Autoridad Metropolitana de Transporte (AMET), junto al Ayuntamiento de Barahona, presentó la Evaluación del Tránsito en Barahona, considerada en ese momento el proyecto más ambicioso para reorganizar la circulación vehicular.
El programa contemplaba tres etapas:
- educación vial;
- señalización de calles;
- fiscalización permanente.
Las intervenciones comenzarían el 1 de agosto de ese año con el respaldo de la Gobernación Provincial, el Ministerio de Obras Públicas y el cabildo municipal. (AlMomento.net)
Pocas semanas después comenzaron los trabajos de canalización vial, instalación de pilotillos y reorganización de intersecciones críticas como Jaime Mota, Padre Billini, María Montez y el entorno del mercado público. (AlMomento.net)
Aunque las primeras acciones fueron visibles, el proyecto perdió continuidad y muchas de las medidas desaparecieron con el paso de los años.
Entre 2017 y 2023: el silencio institucional
Durante los años siguientes no se identifican anuncios de gran alcance sobre un nuevo plan integral de movilidad urbana.
Mientras tanto, el parque vehicular siguió creciendo y también aumentó la presencia de motocicletas, vehículos de carga y estacionamientos irregulares en el centro de la ciudad.
Diversos sectores comerciales comenzaron a ocupar aceras y parte de las vías públicas, reduciendo el espacio disponible para peatones y conductores.
2024: el problema entra al Plan de Desarrollo Municipal
El propio Ayuntamiento reconoció oficialmente la necesidad de intervenir el sistema vial al incluir el ordenamiento del tránsito dentro de su Plan de Desarrollo Municipal.
Entre las metas institucionales figuran:
- regular el transporte urbano;
- fortalecer la señalización;
- mejorar la movilidad;
- elevar la satisfacción de los usuarios.
Ese mismo año, la gestión del alcalde Míctor Fernández anunció un plan para recuperar espacios públicos ocupados irregularmente, una medida que también buscaba mejorar la circulación vehicular y peatonal. Aunque se realizaron operativos, muchos ciudadanos consideran que el impacto ha sido limitado y que la ocupación de calles y aceras persiste. (Ayuntamiento Barahona)
2025: nuevas medidas, viejos problemas
Durante 2025 se retomó el debate sobre la movilidad.
Mientras la DIGESETT reforzaba acciones de seguridad vial en la región y el INTRANT desarrollaba consultas para elaborar el Plan Estratégico Nacional de Seguridad Vial 2025-2030, Barahona continuaba enfrentando los mismos desafíos urbanos. (Noticiario Barahona)
Las estadísticas presentadas por el INTRANT mostraron que la región Sur concentró una parte importante de las muertes por accidentes de tránsito durante 2024, lo que puso nuevamente sobre la mesa la necesidad de fortalecer la planificación vial. (Periódico elCaribe)
2026: otra oportunidad para romper el ciclo
Este año, el tránsito volvió a ocupar la agenda pública.
Las discusiones sobre la circulación de vehículos pesados, especialmente los vinculados al transporte de agregados hacia el puerto de Barahona, reabrieron el debate sobre la necesidad de un plan integral que no solo atienda el casco urbano, sino también la movilidad relacionada con la actividad industrial y portuaria. (Brisas del Sur)
¿Por qué fracasan los planes?
Urbanistas consultados en distintos estudios sobre movilidad coinciden en que el éxito de un plan de tránsito depende de varios factores:
- continuidad entre administraciones;
- aplicación permanente de las normas;
- inversión en infraestructura;
- educación ciudadana;
- coordinación entre Ayuntamiento, DIGESETT, INTRANT y Obras Públicas.
Cuando alguno de esos elementos desaparece, las medidas tienden a perder efectividad y la ciudad vuelve a las condiciones anteriores.
Las preguntas que siguen abiertas
A casi diez años del primer gran plan de reorganización vial, Barahona continúa enfrentando problemas que ya habían sido identificados en 2016.
Hoy la ciudad vuelve a escuchar un discurso conocido: ordenar el tránsito, recuperar las vías y mejorar la movilidad.
La diferencia entre este nuevo intento y los anteriores dependerá de si las autoridades logran transformar los anuncios en una política pública sostenida, con metas medibles, seguimiento y resultados verificables.
Porque la historia reciente demuestra que el mayor problema de Barahona no ha sido la falta de diagnósticos, sino la falta de continuidad en las soluciones.



