La diferencia entre el alcalde que tenemos y el alcalde que queremos.

David Ramírez (David Barahonero).

EL ALCALDE QUE TENEMOS: Se comporta como un chiflado en una “rara” reunión entre politicos de distintas comunidades, acompañado de un matamineros del mercado de larimar y de una vaina buena para nada en la provincia llamada “Clúster Turístico”. El alcalde que tenemos viola la Ley Municipal al amenazar con tirar a los munícipes de la ciudad a las calles para defender un proyecto privado, un proyecto que no tiene ni cata ni garrapata con la ciudad, ubicado en un municipio vecino, La Ciénaga, cuyo propietario es un funcionario que ni siquiera es miembro de su partido y sobre el que recae sospecha de corrupción y el escándalo odebrecht. El alcalde que tenemos no se ocupa de los problemas que aquejan a fondo la ciudad y ha permitido que las calles de Barahona se conviertan en un postrero de vacas.19488530_1388767487865729_3556800166787327796_o

EL ALCALDE QUE QUEREMOS: Mantiene limpio el mercado público y los cementerios, también mantiene limpio el rio Birán y las playas y no permite que sean convertidas en depósito de aguas negras y materia fecal. El alcalde que queremos llamaría al pueblo a tirarse a las calles para exigirle al gobierno la construcción del alcantarillado,la planta de tratamiento y el mercado público. El alcalde que queremos nunca permitiría que una empresa como khoury industrial contamine la ciudad y exponga a enfermedades a los munícipes. El alcalde que queremos llamaría al pueblo a marchar en las calles para exigirle al gobierno que concluya el Parque Turístico María Montez,canalice los ríos Arroyito y Palomino. El alcalde que queremos estaría trasladando a los residentes de la cañada Papoy a otra zona de la ciudad, menos vulnerables ante desastres naturales.

El alcalde que queremos sería tan popular que a diario coparía los titulares de los periodicos nacionales, porque gobierne quien gobierne siempre encontraremos en el alcalde que queremos, un hombre combativo y defensor a ultranza del bienestar de la ciudad y sus munícipes, algo por la cual fue elegido.

Un alcalde querido por su pueblo, en quienes todos confían. Pero lamentablemente con Tavito Suberví,siempre habrá una notable diferencia entre tener y querer.

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