Salud

Barahona bajo presión: La calamitosa situación del Hospital Regional Universitario Jaime Mota

Problemáticas estructurales y de gestión en el Hospital Universitario Regional Jaime Mota de Barahona continúan generando descontento en la población

Problemáticas estructurales y de gestión en el Hospital Universitario Regional Jaime Mota de Barahona continúan generando descontento en la población  

Por Wellington A Pérez, Pulso Del Sur

BARAHONA, República Dominicana – En las últimas semanas, el principal centro de salud de la región Enriquillo, el Hospital Regional Universitario Jaime Mota, ha enfrentado una serie de problemas operativos que amenazan la atención sanitaria de miles de personas, levantando alarma entre trabajadores de la salud, autoridades locales y ciudadanos.

Sistema eléctrico colapsado: un problema de fondo

Uno de los asuntos más críticos es la persistente falla en el sistema eléctrico interno del hospital, que se ha prolongado por varios meses y continúa afectando áreas sensibles del centro médico. Según declaraciones oficiales de la directora del hospital, doctora Graciela Lafontaine, las fluctuaciones de voltaje han dañado componentes electrónicos de equipos médicos y sistemas de climatización, generando pérdidas millonarias y poniendo en riesgo la prestación de servicios esenciales.

A raíz de esta situación, el Servicio Regional de Salud Enriquillo (SRSEN) implementó un suministro de energía provisional para zonas afectadas como el Banco de Sangre, pero advierte que se trata de una solución temporal mientras se elabora un plan técnico para restituir la electricidad de forma definitiva.

Impacto directo en servicios esenciales

La falta de energía estable no es un problema menor. Equipos vitales como ventiladores, sistemas de refrigeración de reactivos, y climatización de áreas críticas han sufrido fallas recurrentes. Personal de salud y pacientes han reportado que estas condiciones dificultan el trabajo médico y ponen en riesgo la vida de quienes requieren atención urgente.

Además, ciudadanos han expresado su preocupación por la limitada capacidad de respuesta tecnológica del hospital. En entrevistas realizadas en medios locales, líderes comunitarios señalaron que el centro no cuenta con equipamiento de última generación ni sistemas robustos para medicina crítica, algo indispensable para un hospital que funge de referencia regional.

Testimonios de la comunidad: voz de quienes viven la crisis

En barrios y sectores de Barahona, pacientes y familiares relatan experiencias frustrantes:

“Mi madre estuvo horas en espera porque no funcionaba el climatizador en urgencias; el calor era insoportable y el equipo de trabajadores decía que era por las fluctuaciones de corriente.” Testimonio recogido por reporteros locales.

“Cada vez que viene un accidente o una emergencia grande, el hospital se ve sobrepasado. Falta tecnología, personal y lo peor: no hay condiciones dignas para recibir a la gente.”  Comentó un médico residente, quien pidió anonimato por temor a represalias.

Líderes comunitarios han hecho llamados públicos para que las autoridades del Ministerio de Salud y del Servicio Nacional de Salud (SNS) tomen medidas urgentes, dotando al hospital de un sistema eléctrico confiable y actualizando la infraestructura. Estos reclamos han sido difundidos también en redes sociales y grupos comunitarios de la provincia.

Contexto histórico y expectativas incumplidas

Inaugurado por el entonces  gobierno de Danilo Medina,  con la promesa de convertirse en un centro de salud de alta complejidad para el Suroeste del país, el Jaime Mota debía ofrecer capacidad instalada acorde con las necesidades de Barahona y provincias aledañas. Sin embargo, años después, la población siente que esa promesa no se ha traducido en servicios óptimos ni en la infraestructura adecuada.

El hospital es una pieza clave del sistema regional de salud y atiende a una población que supera los 370,000 habitantes, incluidos migrantes y residentes de zonas rurales, lo que eleva aún más la importancia de resolver sus deficiencias.

¿Qué piden pacientes y trabajadores?

Los reclamos de la comunidad y personal médico se centran en:

Restituir y modernizar el sistema eléctrico interno, con respaldo y tecnología confiable, para evitar apagones o daños en equipos sensibles.

Dotar al centro con equipos médicos de avanzada, especialmente en áreas de cuidados críticos y diagnóstico.

Garantizar suministros y reactivos esenciales, evitando interrupciones en los servicios diagnósticos y terapéuticos.

Mayor transparencia y acción institucional, con respuestas claras del SNS y del Ministerio de Salud ante la crítica situación.

Respuesta institucional y próximos pasos

Hasta ahora, las autoridades hospitalarias han agradecido el apoyo de la comunidad y han señalado que se trabaja en los informes técnicos para solucionar definitivamente los problemas eléctricos. Además, el SRSEN ha manifestado su compromiso de asegurar la continuidad de los servicios mientras se aplican soluciones más estables.

Sin embargo, para muchos residentes de Barahona, estas declaraciones no bastan: demandan acciones concretas y plazos definidos, porque cada día sin mejoras es un riesgo adicional para los pacientes y el personal de salud.

Wellington Pérez

Egresado como periodista de la Escuela de comunicación de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Cuatriboliao, Minoso y más Cabraleño que una Cachua o una Viejaca.

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