Pulso Pediátrico con la Dr Michel; La preocupación del frenillo.

Cada cierto tiempo nos topamos con padres sumamente preocupados porque sus hijos  presentan un frenillo lingual corto (situación conocida como Anquiloglosia, que significa lengua anclada). Estos padres que lo notan,  en ocasiones llegan a nuestras manos con un sin número de ideas erróneas infundadas por personas sin ningún conocimiento en la materia; otras veces este es un hallazgo casual procedente de una evaluación por el pediatra u odontólogo.  En esta oportunidad nos proponemos compartir las informaciones necesarias para disipar todas las incertidumbres.frenillo-labial

Recordemos que la lengua es un importante órgano situado en la cavidad oral que interviene en  diversos procesos como el gusto, la succión, la deglución,  posición de los dientes y el habla. Por su parte, el frenillo lingual es un ligamento que conecta la parte anterior de la lengua con el piso de la boca, cuando éste es corto interfiere con la movilidad de la misma  afectando las funciones antes descritas, incluso la respiración  (que se hace bucal), consecuencia deformidades máxilo-faciales. En los niños más grandecitos puede evidenciarse al pedirles que saquen la lengua y ésta adopta una forma de corazón y una zona morada (isquemia)  en la punta. Otra anomalía que podemos encontrar es la presencia de un frenillo labial, el cual es un repliegue de tejido que une la cara interna del labio superior o inferior  con la encía, y que reviste igual importancia.

Ahora bien, sin duda alguna lo que genera más ansiedad en los padres, y confieso que  no deja  de sorprendernos,  es la pregunta: ¿y mi hijo se va a quedar “media lengua”? Pero, por favor, en serio?!!frenillo-lingual

Entonces es donde entramos nosotros como seres orientadores y luego de una revisión de los últimos artículos científicos en la materia procedemos a resumir los puntos más relevantes:

  1. ¿Qué hacer?

La anquiloglosia puede tener grados variables de severidad, por lo tanto el manejo puede ir desde la observación y seguimiento, si es leve (porque en algunos casos puede mejorar con el crecimiento, al volverse menos prominente); hasta la cirugía  (ya sea frenotomía o frenectomía).

  1. ¿Cuándo hacerlo?

La cirugía sólo está indicada en menores de 6 meses cuando interfiere con el amamantamiento, resultando en una succión inadecuada, inclusive poca ganancia de peso y abandono de la lactancia materna, tanto por la incomodidad del bebé para la movilización de la lengua como por el dolor materno por presión del pezón. Por otro lado, la cirugía puede retrasarse hasta aproximadamente los 3-4 años de edad cuando interfiere con la articulación de los fonemas l/rr/n/r/t/s/d/z o antes si se presenta una limitación mecánica importante y evidente. También cabe mencionar el frenillo labial, que puede producir similares alteraciones.

  1. ¿Quién debe hacerlo?

Debe hacerse por un profesional de la salud como un Odontopediatra, Cirujano Pediátrico, un Máxilo-facial o un Otorrinolaringólogo, ya sea bajo anestesia local o general, según el caso.  Además  siempre que sea posible, y tomando en cuenta la edad,    evaluación y  seguimiento por un especialista en terapia del lenguaje.

Esperamos que estas pautas puedan servirle para disminuir la ansiedad que naturalmente como padres nos genera lo desconocido, recuerde que una visita periódica a su pediatra va a asegurarle  una evaluación completa,  adecuada y la derivación al especialista correspondiente. Pregunte todo, queremos sembrar más seguridad y menos dudas.

Hasta pronto, bendiciones

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