
Falta de agua en Cabral genera quejas pese a abundancia de ríos en el municipio
Denominado como la capital de las aguas, en Cabral sufren el castigo de no tener agua potable para una población necesitada de un suministro constante, mientras a las autoridades esparce no impórtales.
Denominado como la capital de las aguas, en Cabral sufren el castigo de no tener agua potable para una población necesitada de un suministro constante, mientras a las autoridades esparce no impórtales.
Por Wellington A Pérez, Pulso del Sur
Cabral, Barahona.-Este municipio paradójicamente rodeado de importantes fuentes naturales de agua, la falta constante del servicio de agua potable se ha convertido en uno de los problemas más persistentes que enfrentan sus residentes. Pese a la presencia de ríos y arroyos en su territorio, decenas de familias denuncian que pasan días e incluso semanas sin recibir el líquido en sus hogares.
La problemática no es nueva. Durante años, distintos sectores del municipio han denunciado interrupciones frecuentes en el suministro, lo que ha obligado a muchas familias a buscar alternativas como comprar agua a camiones cisternas o trasladarse a otras comunidades para abastecerse. Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA), entidad responsable del servicio, ha sido objeto de constantes reclamos por parte de comunitarios que exigen una solución definitiva.

Sectores afectados y reclamos comunitarios
Moradores de sectores como El Llano, El Majagual, La Peñuela y el centro del municipio han denunciado en reiteradas ocasiones que pasan varios días sin recibir agua potable, lo que dificulta actividades básicas del hogar como cocinar, limpiar y mantener la higiene.
En algunos casos, la situación ha generado protestas. En la comunidad de La Lista, residentes llegaron a paralizar el tránsito con quema de neumáticos para exigir el restablecimiento del servicio, denunciando que llevaban hasta cinco meses sin recibir agua por las tuberías.
Otros ciudadanos han reportado interrupciones prolongadas en fechas críticas, como ocurrió a inicios de 2026 cuando familias del sector El Llano denunciaron haber recibido el Año Nuevo sin agua en sus hogares.
Un problema de infraestructura y gestión
Según informaciones ofrecidas por autoridades regionales del INAPA, parte de la escasez de agua en la provincia se debe a fallas en el sistema de distribución, averías en tuberías y daños en equipos de bombeo. También se han registrado reducciones en el caudal que llega al Acueducto Regional del Suroeste (ASURO), lo que obliga a racionar el servicio en distintas comunidades.
Estas fallas técnicas, sumadas a la falta de mantenimiento en algunos sistemas y a problemas eléctricos en bombas y motores, afectan la continuidad del suministro hacia municipios como Cabral.
Impacto social y sanitario
La falta de agua potable no solo afecta la comodidad de las familias, sino que representa un problema de salud pública. La imposibilidad de mantener condiciones adecuadas de higiene, especialmente en zonas densamente pobladas, aumenta el riesgo de enfermedades y deteriora la calidad de vida de los residentes.
Comunitarios también han advertido que problemas ambientales, como la tala indiscriminada en zonas cercanas a ríos y nacimientos de agua, podrían estar afectando el caudal de algunos afluentes que abastecen a la región.
El contraste de un municipio con abundantes ríos
Cabral es conocido por su cercanía con importantes recursos hídricos del sur dominicano, lo que hace aún más contradictoria la crisis del servicio. Para muchos residentes, el problema no radica en la falta de agua en la naturaleza, sino en la incapacidad del sistema para captarla, tratarla y distribuirla de manera eficiente.
Un reclamo que persiste
Mientras las autoridades aseguran que trabajan en soluciones técnicas para estabilizar el servicio, los comunitarios reiteran que el problema se ha prolongado por años sin una respuesta definitiva.
Para los habitantes de Cabral, el acceso al agua potable sigue siendo una demanda urgente y un derecho fundamental que esperan ver garantizado en el corto plazo.




