
CABRAL: POLÍTICA DE CARA AL 2028
Para proyectar el futuro es necesario descifrar el pasado y su incidencia en el presente… Presente que no es estático, sino variable
Pese a no poseer una estructura político-partidaria articulada dentro de las bases del Partido Revolucionario Moderno (PRM), resulta innegable que Rolbik Urbáez concertó un apoyo social trascendente de cara a las elecciones de 2024. En comparación con su contendor del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y alcalde en aquel momento, Rolbik obtuvo un margen de sufragios de exactamente 32.12%, equivalente a 2,083 votos directos por encima del candidato del PLD… ¡Le dio una paliza! Para su buena suerte, además, obtuvo tres (3) escaños en el Concejo y no el cuarto por falta de las debidas diligencias.
Al momento de su toma de posesión, Rolbik contaba con todas las condiciones para impulsar, junto al gobierno central una agenda de trabajo que le convertirían en la gestión insigne de la historia municipal cabraleña… Ningún alcalde de la contemporaneidad cabraleña (2000-2024) contó con un arraigo tal que le permitiera trabajar sin complicaciones: apoyo gubernamental, mayoría en el Concejo, sustento social, prestigio profesional y respaldo local.
Desde aquel abril de 2024 han pasado exactamente dos (2) años y casi cinco (5) meses, y tantas condiciones y posibilidades solo fueron ilusiones vagas de aquellos que votaron por su proyecto con propósitos íntegros. Pero ¿Porqué su arraigo no logró traducirse en acciones concretas? A mi juicio, la falta de límites han sido gran «Talón de Aquiles». No supo entender en profundidad que en política la confianza no debe confundirse con permisividad. Hay que rodearse de personas verdaderamente leales, aquellos con capacidad para establecer límites y sin titubeos fijar posiciones cuando se está de acuerdo y/o en desacuerdo. En una gestión con una naturaleza político-partidista que busca trascender a través del buen trabajo, los aprovechadores no caben. ¿Y quiénes son los aprovechadores? Aquellos que nunca votaron por ti, ni te legitimaron con su apoyo en ningún escenario, pero que se acercan a ti con intereses particulares.
Al momento de redactar estas líneas a su gestión le quedan exactamente un (1) año, siete (7) meses y 17 dias. Las posibilidades de que repita en el cargo son muy limitadas, sobre todo, cuando se evidencia un franco descontento de la gente, falta de condiciones para trabajar bien, un notable deterioro de los servicios municipales y una profunda decadencia de los medios utilizados para la promoción de la cultura. Todo parece indicar que cuando la campaña se profundice, Cabral reclamará a la gestión pasada, sí hipotéticamente se convierte nuevamente en el candidato, y no porque haya hecho un buen trabajo, sino porque los actuales no han cumplido con lo que les tocaba hacer aún teniendo mejores condiciones.





