Pulso Pediátrico con la Dr Michel: Hablemos de Caries en la primera infancia

Caries en la primera infancia.

Hola nuevamente!!!  En esta ocasión, hablemos de caries.

En nuestra practica rutinaria como pediatras, cuando hacemos la evaluación integral del niño o niña podemos encontrarnos con cierta regularidad con  la presencia de caries, y cuando preguntamos a los padres o cuidadores de estos : “Señor/a por qué tiene sus dientitos así “comidos” (oscuros y destruidos), no se los cepillan o no lo lleva al dentista?”;  existe una respuesta que parece sacada de un disco popular (porque se la ha aprendido casi todo el mundo ) :“ Nooo doctora,es que esos dientes no se han mudado”6182d7ed-29e5-4009-b9e5-d983a61b62b3

Por supuesto, luego de nosotros reponernos de semejante justificación, atinamos a pensar que hace falta una importantísima intervención para mejorar el conocimiento de los padres y cuidadores, para de esta manera cambiar el destino de unos elementos tan trascendentales en el desarrollo del infante, como serán sus dientes.

La caries es aún el mayor problema de salud bucal a nivel mundial, llegando afectar entre 60 y 90 % de la población escolar y adulta, y constituye un problema de salud pública. La presencia de cualquier lesión de caries dental o extracción dental asociada a esta enfermedad en niños menores de seis años, es conocida como caries de la primera infancia, encontrándose en estudios consultados, que afecta  con mayor frecuencia a niños y niñas entre 3-5 años de edad, con un ligero predominio en varoncitos.

Puede afectar numerosos dientes, produciendo una rápida destrucción e infección del tejido dentario, con la posible aparición de dolor, dificultades funcionales, desordenes de salud general, problemas psicológicos, hospitalizaciones y atenciones de urgencia, lo que conlleva a una menor calidad de vida.

Pero, es responsabilidad exclusiva de los padres o cuidadores su presencia? Definitivamente NO, NO y NO; intervienen una serie de factores que incluyen, condiciones de vida precarias, bajo nivel educativo de los padres, estilos de vida y limitaciones en el acceso y disponibilidad de los servicios de salud bucal, los cuales deben ser ofrecidos a los pacientes por la institución de salud competente.

Y cuáles son los factores que pueden favorecer a su aparición???

Varios son los relacionados, pero los más imponentes para detonar la caries de la primera infancia apuntan a dos prácticas culpables: La ingestión frecuente  de alimentos azucarados y la higiene bucal deficiente ( y por qué no, inadecuada).

Tomando conciencia de la situación solo nos resta saber que podemos hacer para evitarla? De manera que aquí les dejamos estas recomendaciones:

  • Fomentar la lactancia materna, desaconsejar la misma de manera  nocturna después de la erupción del primer diente y limpiar estos antes de acostarlo.
  • Utilizar biberón solo como vehículo para la leche. Los demás líquidos deben ofrecerse en tacitas. POR FAVOR  (se le agradece), no agregar ningún tipo de azúcar o miel. Asimismo  desaconsejar el biberón nocturno después de la erupción de los primeros dientes, y si se queda dormido, limpiarlos. Los odontopediatras aconsejan además, abandono progresivo del biberón a partir de año.
  • El uso del “Bobo” o chupón debe ser anatómico (son los que tienen una parte plana y asemejan a la forma que toma el pezón durante la succión) y abandonarse progresivamente a partir de los 12 meses y definitivamente hacia los 2 años.
  • Desaconsejar hábitos tan comunes como: compartir cucharas con el bebé, limpiar el chupón con la saliva, soplar sobre la comida o besar en la boca, ya que promueven transmisión bacteriana.
  • Controlar el consumo de azucares refinados (galletas, bizcochos, gomitas, helados) y pegajosos.
  • La Higiene bucal debe ser realizada por los padres hasta que el niño sea autónomo (8 – 10años). Como hacerlo?
  • De cero al sexto mes, empezar con la higiene bucal 1 vez al día con dedales de silicona, gasas o pañitos humedecidos con agua; Cuando erupcionen los primeros dientes, realizar el cepillado dental 2 veces al día, utilizando una pasta con flúor en cantidad ínfima, semejante  a un “granito de arroz” o “raspado” .

 Después de la erupción de los primeros molares, utilizar un cepillo dental infantil, ya a partir de los 3 años la cantidad será el tamaño de una “arvejita o lenteja”. NO SE LE VAYA A OLVIDAR,  pasar el hilo dental a partir de que exista contacto entre dientes y/o molares.

  • El odontopediatra debe decidir sobre el tipo de administración de flúor (declarado por la OMS, único agente eficaz en la prevención de la caries) tópico y su frecuencia de acuerdo al riesgo individual.
  • TODO niño debe ser visto por un  odontopediatra al salir su primer diente  para una visita de educación, y en su defecto,  antes de su primer cumpleaños, no cuando esté presente el problema. Además,  visitarse este profesional de la salud  cada 6 meses.
  • Y sepa usted que el cepillado debe durar 2 minutos, se leyó bien, 2 minutos, ASI QUE TÓMESE SU TIEMPO POR FAVOR.

Esperamos que con este poquito de conocimiento recopilado podamos cambiar el curso de la situación y el disco rayado de las respuestas de los cuidadores, aplicando el pensar que al igual que si usted  construye un edificio sobre una mala zapata, este no será estable; imagine el futuro de los dientes definitivos si los de “leche” o temporales  se “mudan”(recambian) dañados.

A pensar y,  a cepillar. Bendiciones…

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